¿Qué implica la doctrina de la creación?

En las primeras unidades de las asignaturas De Creación a Nueva Creación y Antiguo Testamento 1 estudiamos los primeros dos capítulos de Génesis. Por medio de estos dos capítulos el Antiguo Testamento nos ayuda a entender una doctrina muy importante: la doctrina de la creación. En casi todos los libros acerca de la doctrina cristiana, la creación es uno de los primeros temas y Génesis 1 – 2 forma la base para entenderlo.

Génesis 1 – 2

Génesis 1 – 2 es importante porque nos ayuda a investigar y entender preguntas teológicas, por ejemplo: ¿quién es Dios?, ¿cómo se relacionan Dios y la creación?, ¿qué papel tiene la humanidad en la creación? y ¿qué es el propósito de la creación? Todas estas preguntas son importantes porque nos dan el marco que los autores bíblicos utilizan en su revelación progresiva de la historia de la redención. Graeme Goldsworthy dice:

El hecho que Dios sea el Creador nos dice que toda realidad es la realidad de Dios; toda verdad es la verdad de Dios. Nada existe excepto por la voluntad y la palabra de Dios.
(Graeme Goldsworthy, Evangelio y Reino, Torrentes de Vida: 2014, pág. 57).

Apocalipsis 4

Que Dios sea el creador tiene muchas implicaciones. En el último libro de la Biblia, Apocalipsis, Juan nos da una implicación muy importante. En Apocalipsis 4, el Hijo del Hombre le revela a Juan una visión de la escena celestial (v. 1, vea también Ap 1:12-14). En el centro de la escena está un trono, y en el trono, uno sentado (v. 2) que tiene un aspecto glorioso. Alrededor del trono hay veinticuatro tronos con veinticuatro ancianos vestidos de ropas blancas, con coronas de oro en sus cabezas (v. 4). La descripción de la visión de Juan continúa mientras él ve el mar, los diversos seres vivientes y muchas cosas esplendorosas (vv. 3-10). Lo que las creaturas hacen en esta escena es la adoración eterna; todos echan sus coronas delante del trono diciendo:
Señor, digno eres de recibir la gloria y la honra y el poder, porque tú creaste todas las cosas, y por tu voluntad existen y fueron creadas. (v. 11)
Dios es digno de recibir la gloria, la honra y el poder porque él es Dios.

La historia de Israel

A través de nuestro estudio de toda la historia de la Biblia, reconocemos que la adoración expresada en Apocalipsis 4 es la respuesta correcta a Dios. En la historia de Israel, la razón por la que el pueblo adoró a Dios fue la redención de Egipto que Dios realizó. Él fue el Dios que proveyó en el desierto y el Dios que conquistó la tierra prometida. Él fue el Dios que hizo promesas y fue fiel a ellas. Muchas veces en la historia de Israel, la rebelión de Israel contra Dios tomaba la forma de no reconocer su derecho divino y la manera en que Dios los había rescatado. En lugar de adorarlo, Israel le ofreció esa honra y gloria a los objetos creados (Ex 32), lo que significaba la adoración prohibido por el segundo mandamiento (Ex 20:4-6).

El modelo perfecto

A diferencia de la adoración de Israel, la adoración de la multitud celestial en Apocalipsis 4 nos da el modelo perfecto. Además Apocalipsis 4:11 nos ayuda a entender el significado de Génesis 1 – 2, ya que declara no solo la dignidad de Dios para recibir la adoración sino también la razón por la que él es digno:
Porque tú creaste todas las cosas, y por tu voluntad existen y fueron creadas.
Dios es digno de recibir esta adoración absoluta y eterna porque él es el creador de todo, lo que los adoradores enfatizan cuando repiten por tu voluntad existen y fueron creadas. Solo por ser el creador, Dios es digno de recibir la adoración.

Una implicación para nosotros

Apocalipsis 4:11 es importante porque nos enseña la importancia de la doctrina bíblica de la creación. La conclusión correcta de Génesis 1 – 2 es que Dios es el creador de todo. Sin embargo, no podemos simplemente establecer esa doctrina y estudiar el próximo capítulo del libro porque la doctrina de la creación, como muchas doctrinas, tiene implicaciones profundas para la vida cristiana. Principalmente, Dios es digno de recibir nuestra adoración absoluta y eterna porque él es nuestro creador.